La industria automotriz ecuatoriana está experimentando un cambio significativo en su dinámica con un fuerte aumento en la demanda de vehículos eléctricos. La última información disponible revela que el segmento de vehículos eléctricos ha logrado un crecimiento fenomenal en comparación con el año anterior, lo que marca un hito importante en el mercado automotriz nacional.

Durante los primeros nueve meses del año, la industria automotriz ecuatoriana ha experimentado un crecimiento general del 2% en comparación con el mismo período en 2022. A diferencia de los vehículos eléctricos que ha tenido un aumento de ventas con el 85% respecto al año anterior.

Uno de los factores clave que ha contribuido a este crecimiento exponencial es la existencia de incentivos tributarios que eximen a los vehículos eléctricos del pago de ADVALOREM, ICE e IVA. Esto ha permitido la introducción de vehículos eléctricos en el mercado local a precios competitivos, ofreciendo tecnología de vanguardia, seguridad y un rendimiento sobresaliente.

Además de los incentivos fiscales, los clientes que optan por vehículos eléctricos también experimentan ahorros significativos en combustible y mantenimiento, así como la conveniencia de no estar sujetos a pico & placa y estacionamientos de zona azul, tarifados.

En este contexto es importante analizar que el futuro de la movilidad sostenible en Ecuador se presenta emocionante y prometedor. Los números de la industria local, así como las tendencias en los mercados vecinos y las iniciativas globales para fomentar la movilidad sostenible, es ya una realidad en nuestro país.

La adopción de vehículos eléctricos en Ecuador conlleva una serie de beneficios económicos y sociales. Los clientes pueden disfrutar de ahorros sustanciales en combustible y costos de posventa, con una reducción de hasta un 80% en gastos de combustible y hasta un 40% en costos de mantenimiento en comparación con vehículos de combustión interna.

La comodidad de cargar los vehículos eléctricos desde casa, sin necesidad de visitar estaciones de servicio, es un beneficio adicional que mejora la experiencia del usuario. Además, la movilidad sostenible contribuye a la reducción de la contaminación del aire y al bienestar del medio ambiente, lo que tiene un impacto social positivo.

A pesar del crecimiento exponencial, persisten desafíos, como romper el miedo de los ecuatorianos

sobre la tecnología de vehículos eléctricos y su respaldo.

La infraestructura de carga es un elemento crucial en el proceso hacia la movilidad sostenible. En la actualidad, ya se han instalado más de 60 puntos de carga en todo el país. Además, BYD está colaborando activamente con socios estratégicos para establecer una red de carga rápida que constará de 12 puntos distribuidos estratégicamente a lo largo del territorio. El objetivo es garantizar que no haya una distancia mayor de 200 kilómetros entre cada uno de estos puntos de carga, lo que permitirá que incluso vehículos con menor autonomía, como el Dolphin, puedan circular con confianza, ya que podrán recargar hasta un 50% de su capacidad de batería en estos puntos de carga estratégicos. Esto es un paso importante para hacer que la movilidad sostenible sea una realidad accesible para más personas.

El crecimiento de la movilidad sostenible y los vehículos eléctricos en Ecuador es un fenómeno emocionante que promete beneficios económicos y ambientales significativos.