Cuidado y uso de vehículos híbridos ante eventos climáticos extremos
Jesus Oswaldo Checa
El crecimiento de la demanda de vehículos híbridos y eléctricos en Ecuador viene acompañado de una mayor necesidad de conocer cómo cuidar estas tecnologías. Para sus propietarios, prestar atención al estado y funcionamiento de componentes como la batería, el sistema de carga y los neumáticos cobra aún más importancia ante las condiciones climáticas que atraviesa el país, con temperaturas elevadas y lluvias intensas que pueden exigir cuidados adicionales.
Frente al calor, la batería requiere especial atención.
Tanto los vehículos híbridos como los eléctricos cuentan con sistemas de gestión térmica que ayudan a mantener la batería dentro de un rango adecuado de funcionamiento. Cuando la temperatura exterior es elevada, estos sistemas pueden trabajar con mayor intensidad, lo que puede influir temporalmente en el consumo de energía y la autonomía del vehículo.
- Por ello, expertos del sector recomiendan tres cuidados sencillos que pueden ayudar a proteger este componente:Evitar la exposición prolongada al sol, estacionando bajo techo o en lugares con sombra cuando sea posible.
- Mantener libres las zonas de ventilación y refrigeración, para permitir que los sistemas encargados de controlar la temperatura funcionen adecuadamente.
- Seguir las recomendaciones del fabricante, ya que las características y sistemas de gestión térmica pueden variar según el modelo.
Por ejemplo, en los BAIC B30 el sistema contempla componentes como bomba de agua electrónica y válvula de gestión térmica. BAIC declara para su tecnología híbrida Magic Core un sistema de gestión térmica de batería capaz de mantener su operación entre -41 °C y 60 °C.
¿Cómo actuar frente a lluvia, acumulación de agua e inundaciones?
Las condiciones de lluvia también requieren diferenciar entre circular sobre pavimento mojado, atravesar una vía con acumulación de agua y enfrentar una inundación.Pavimento mojado: la lluvia reduce la adherencia de las llantas y puede hacer que el vehículo pierda tracción o estabilidad al acelerar, frenar o tomar una curva.
En estos casos, el control electrónico de estabilidad (ESP) ayuda a mantener la trayectoria cuando detecta que el vehículo comienza a desviarse, mientras que el control de tracción reduce el deslizamiento de las ruedas al acelerar. Durante una frenada, el sistema antibloqueo de frenos (ABS) evita que las ruedas se bloqueen y ayuda a mantener el control de la dirección, mientras que la distribución electrónica de frenado (EBD) regula la fuerza de frenado entre las ruedas según las condiciones de conducción. Estas asistencias complementan una conducción a menor velocidad y con mayor distancia de seguridad.
Acumulación de agua: si la profundidad no puede determinarse con seguridad, lo recomendable es evitar atravesarla. En los modelos que cuentan con modos de conducción específicos para diferentes superficies, el conductor puede seleccionar el programa correspondiente al terreno.
Por ejemplo, el BAIC BJ30 incorpora modos para Barro, Arena y Vadeo, que adaptan el funcionamiento del vehículo a estas condiciones. También cuenta con control de descenso, que ayuda a mantener una velocidad controlada en pendientes, y cámara de visión 360°, que facilita identificar obstáculos y observar el entorno del vehículo.
Inundación: si un vehículo híbrido o eléctrico queda expuesto a una inundación, no se debe intentar encenderlo ni conectarlo a un sistema de carga hasta que sea revisado por personal especializado. El agua puede afectar componentes eléctricos y sistemas de alta tensión.
“En los modelos que cuentan con modo Vadeo, esta función permite adaptar el comportamiento del vehículo para circular bajo determinadas condiciones de acumulación de agua; sin embargo, es fundamental respetar siempre los límites establecidos por el fabricante. En nuestro caso, la capacidad máxima de vadeo del B30 es de 450 mm de profundidad, mientras que para el B60 es de 750mm, el cual complementa esta función con su Sistema de Inducción de Vadeo que monitorea en tiempo real el nivel del agua durante el cruce, permitiendo al conductor conocer las condiciones del entorno y mantener un mayor control del vehículo”, explica Victor Del Pozo, gerente comercial de BAIC Ecuador.
Entender y utilizar correctamente estos sistemas cobra especial relevancia frente a las amenazas ambientales actuales, ya que permite adaptar la conducción y tomar decisiones oportunas para reducir riesgos e incidentes en las vías. Para la automotriz BAIC, promover este conocimiento forma parte del acompañamiento a sus clientes y del uso responsable de las nuevas tecnologías de movilidad que integran su portafolio de vehículos.
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